Emprendimiento:
Actitud ante la vida
El emprendimiento es una actitud ante la vida, consiste en la capacidad de identificar un problema, visualizar una solución y tener la valentía de ejecutarla, asumiendo los riesgos que el camino conlleva. Los pilares centrales del emprendedor hacen que una buena idea tenga en cuenta estos tres ejes:
Resiliencia: es preciso recordar que el camino está lleno de “no” y de errores de cálculo. El emprendedor exitoso no es quien no fracasa, sino quien utiliza cada caída como un dato valioso para pivotar su estrategia.
Propósito: emprender solo por dinero suele ser una carrera corta. Cuando existe un propósito claro, como resolver una necesidad real o mejorar la vida de un grupo de personas, la motivación se mantiene incluso en las rachas bajas.
Adaptabilidad: el mercado es un organismo vivo. Lo que funcionó ayer puede resultar obsoleto mañana. La capacidad de aprender y desaprender es la mayor ventaja competitiva que debe cultivar todo emprendedor.